La Noche Llama
Cap:1 En medio de la oscuridad
Al medio día pasando las cinco de la tarde,
recorriendo el camino que va al rio para conseguir algo de agua, recordé lo que
mi madre solía decirme sobre noches oscuras que no se alcanzaba a ver ni
una piza de luz. Ella decía que criaturas oscuras suelen rondar en busca de
almas desamparadas para alimentarse y fortalecerse, sin embargo yo no le
creía, pensaba que eran cuentos que las madres contaban para asustar a sus
hijos que no se querían dormir, aquellos que hacían berrinches
y mal portados, aunque siempre que me lo contaba tenía una cara de terror
y sus ojos se mostraban pálidos como si recordara algo del pasado.
No recuerdo mucho a mi padre, mi madre dice que murió cuando yo tenía
cinco años pero cada vez que le preguntaba solía cambiar de tema, sin
embargo poco a poco revelaba detalles de lo que le había pasado, hablaba
en voz baja recordando lo sucedido aquella noche oscura, negra que ni una pizca
de luz se podía ver, que ni las estrellas se asomaban, el firmamento se
mostraba negro ante nuestros ojos, se sentía un ambiente de
desesperación y terror que hacía a la gente esconderse en sus hogares a
esperar el amanecer.
Regresando del rio, anocheció sin darme cuenta de ello mientras
acarreaba agua para llevar a casa para los animales y tener de reserva, aquella
noche sentí como unos ojos me observaban pero no sabía por dónde, mi
instinto me decía que estaba rodeado pero a la vez no, así que dejé
caer el agua y corrí lo más rápido a casa para protegerme. Al llegar
le conté a mi madre sobre lo que me había pasado en el camino.
-Madre no sabrás lo que he pasado en el camino, he sentido la presencia de varios ojos observando, pero no había nadie.- Mi madre con la cara horrorizada me observa y contesta. -¡CUANTAS VECEZ TE HE DICHO QUE NO SALGAS EN UNA NOCHE COMO ESTA!- Nunca me había gritado de tal manera, su rostro no solo se mostraba aterrorizado sino que también mostraba una tristeza. Me abrazo después de gritar y me dijo que me devolviera a casa antes de que anocheciera, temía por mi como toda madre, pero sentía que me estaba protegiendo de algo más.
Esa noche no pude dormir y cuando lograba conciliar el sueño veía dos enormes y rojos ojos observándome, me despertaba espantado, sudado, con un escalofrió recorriendo toda mi espalda, cuando voltee a mi ventana vi la sombra de un hombre con los mismo ojos del sueño observándome, pero no lograba dar un grito, aunque sentía como me estaba llamando su mirada, me invitaba acercarme con una calidez, no representaba ninguna amenaza, era como si me estuviese buscándome desde hace tiempo, pero así como apareció así se fue. Mi madre me despertó ya era de día, estaba todo sudado y aquel sueño solo parecía una pesadilla, aunque se sintió tan real que no sabía si en realidad fue un sueño o lo viví en carne propia.