La noche llama

0

 

 La Noche Llama

    Cap:3 Historia revelada

—Veras hijo, la razón por la cual nadie puede salir en las noches oscuras, como aquella en la que me dijiste que te sentías perseguido, es porque los hombres suelen morir.—

Me quede pensativo mientras mi madre seguía hablando, aunque la seguía escuchando me surgían varias incógnitas como, ¿por qué solo los hombres? ¿Qué tenemos de especial?

—Los pocos hombres que siguen en el pueblo son niños , adolescentes y ancianos. Si lográbamos encontrar a uno, era difícil identificarlo porque sus rostros estaban desfigurados, aunque siempre tenían dos marcas en diferentes partes del cuerpo. —

¿De qué me estará hablando mi madre?

—Aquella noche tu padre y yo salimos a caminar, para cenar a la luz de la luna, sin embargo, oscureció de repente y corrimos lo más rápido a nuestro hogar…tu padre se tropezó con una rama, era muy difícil poder ver en esa oscuridad, no sé en qué momento se cayó, pero lo que si se es que sus gritos no dejaran de rondar en mi mente. —

Nunca vi a mi madre llorar de esa manera, su voz se quebraba mientras hablaba, trataba de no soltar sus lágrimas para que la pudiera entender bien, sentía como su corazón se desgarraba de solo recordar. Podía sentir como se hacía añicos su corazón, el dolor que sentía, aunque yo no tuve la oportunidad de conocer a mi padre.

—No encontramos algún rastro de tu padre, es como si se hubiese desaparecido en aquella oscuridad. Lo único que logre encontrar fueron sus guantes, los mismos que tu usas los usaba él. —

Entendí porque me pedía que los cuidara tanto, aunque los uso para trabajar me pedía que no los dañara y si los llegaba a dañar que os reparara, pero todavía no entiendo que es lo que aparece en la oscuridad, que clase de criaturas trae consigo la tenebrosidad de la noche, que tipo de criaturas salen de sus guaridas en medio de esa tinieblas negra.

—Oye ma, y que son esas cosas que se llevan a los hombres, o también se llevan a las mujeres.—

—Únicamente se han llevado a los hombres, pero nadie sabe que son, aunque los que han logrado escapar dicen que se escucha el aleteo de pequeños y enormes aves, sienten la mirada penetrante como si los estuvieran atravesando el alma. Algunos dicen que han sentido como los agarran de los hombros unas garras enormes. Cuando intentan correr sienten en las piernas como si varias manos los agarraran para no poder escapar. Aunque no se sabe si es cierto, algunos de los que lograron llegar a salvo han mostrado rasguños en los hombros y en las piernas. Probablemente sea uno o una manada de animales o aves pero nadie sabe con exactitud.—

Me quede impactado ante tales palabras, difíciles de creer pero por un lado lo único que experimente fue aquella mirada, que en eso al menos si es cierto, no solo sientes que penetra tu alma sino que es una mirada tan pesada que te provoca un malestar enorme, sientes un pánico porque no logras saber de dónde viene haciendo sentir que no solo es una sino varias en todas direcciones que te están vigilando.

—Entonces nadie sabe lo que es, pero ¿las personas que lograron llegar a salvo dónde están? Supongo que siguen con vida.—

—Todos se fueron del pueblo, aquellos hombres empacaron sus cosas y se largaron para nunca regresar, los hombres más jóvenes por miedo también se fueron.—

Sin embargo aún tenía una duda que ni mi madre podría resolver, a pesar de que solo sentí la mirada, porque logre llegar sano a la casa, que hay detrás de esa oscuridad.

—Bueno hijo, creo que no se capaz seguir hablando sobre esto, al menos no por hoy.—

Se levanto de la mesa y recogió los platos, mientras se secaba las lágrimas, me abrazaba y concluyo diciéndome.

—Tranquilo hijo, tu padre fue un gran hombre y no creo que aquel sujeto sea tu papa, sin embargo no quiero que te le acerques por favor o hables con él, los extraños no fiar, así que cuídate cuando andes solo, no te quiero perder a ti también.—

Solo asentí con la cabeza y me levanté. Ya estaba casi anocheciendo así que solo salí para revisar que los animales estuvieran bien y las puertas siguieran cerradas para que no se escaparan o entrara algún animal. Sin embargo, al llegar al establo de los caballos una de las puertas estaba abierta, cosa extraña porque nadie las abre a menos que sea necesario, así que he avise a mi madre que saldría a buscar al caballo perdido, me lleve una lampara y soga, que al cabos esos caballos tienen su silla de montar por alguna situación de urgencia.

Empezando mi búsqueda logré captar las huellas así que las seguí no pudo ir lejos no hay mucho para donde correr ya que la dirección se dirige al otro lado del rio al cual nadie se dirige porque suelen haber coyotes y lobos rondando ciertas zonas, solo espero no cruzarme con alguno.

Tal vez te interesen estas entradas

No hay comentarios